jueves, 18 de junio de 2026

BREVE Y SIGNIFICATIVA RESEÑA DE HENRY TOBÍA INOJOSA ZERPA. PARTE II

 

HENRY TOBIA INOJOSA ZERPA

EDUCADOR - FILÓSOFO

ESCRITOR


HENRY INOJOSA. QUERIDO HERMANO Y COMPAÑERO

Henry es uno de esos referentes de coherencia con el proyecto de liberación, con el sueño de una sociedad justa, con la poderosa idea de que el Reino de Dios también puede estar en este mundo… Hermano de la vida, de las luchas y de los sueños. Al pensar en su presencia lo vemos en nuestra primera adolescencia, en los quehaceres de la pastoral juvenil-popular en la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Antímano. En nuestra labor social y cultural en los sectores más deprimidos de nuestros barrios, en Carapita, Santa Ana, El Progreso, en la lucha contra los desalojos que fue fundamental para la consolidación de las comunidades que allí crecieron. En algún momento fue nuestra inspiración para querer tomar el camino de la Praxis de la Fe en la formalidad de una formación religiosa, pero con la convicción que sería para servir en la Iglesia de los Pobres. De su mano conocimos a Francisco Wuytack, sobre todo en el momento de su clandestinidad porque el “buen pastor nunca abandona a su pueblo”. Juntos y juntas, en las dinámicas de la seguridad, aprendimos el arte de la conspiración para que la práctica del amor al prójimo fuera posible.

Fue Henry quien me ubicó en mi primer empleo formal, cuando salí del liceo, en la librería Julio González (una librería para militantes), lo que me inició en el oficio de librero (donde él ya tenía experiencia). En ese tiempo desplegó una intensa articulación con núcleos del trabajo obrero en el sector textil, lo que luego se cristalizó en la histórica huelga de trabajadoras y trabajadores textileros.

En los duros años 80 se redimensionó su compromiso con una militancia radical, irreverente, desobediente y, al mismo tiempo, con la profundización en el estudio riguroso y sistemático. Isidoro (su nombre de combate) fue un puerto seguro y amoroso en las labores de retaguardia estratégica, lo que fue fundamental para darle continuidad a las utopías provisorias que eran atacadas a sangre y fuego. Como no se lucha ni se ama impunemente el aparato represivo del Estado le mostró sus dientes en las coyunturas críticas.

En el CEPAP tuvimos la oportunidad del reencuentro en un cotidiano de construcción y aprendizajes. Allí fueron importantes sus contribuciones, su disposición permanente al trabajo colaborativo y la creación colectiva. En el momento que le invité para que me acompañara en nuestra gestión en el vicerrectorado y el rectorado de la UNESR, no dudó en asumir el compromiso y sus aportes fueron fundamentales en ese contexto de guerra en que nos correspondió vivir. Destaco su papel como interlocutor aventajado de lo que pudimos cristalizar, desde nuestras convicciones y coherencia epistémica, en esas dimensiones de la institucionalidad problematizada.

La presencia de Henry Inojosa es y será siempre permanente. Con él continuaremos cultivando y tejiendo esa sociedad necesaria, justa, armonizada… ese otro mundo posible.

Agradezco por haberte tenido como referente, como hermano de la vida y compañero de luchas.

Henry, hermano, camarada, estarás... Siempre Presente!!!!

Honor y Gloria!!

VENCEREMOS

Adrián Padilla.

17 de Junio 2026

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